Seamos sinceras

11 septiembre

Ayer, me metí en las Stories de @mrsluciabe, una tipa de lo más molón a la que sigo desde hace muuuuucho tiempo, y más después del primer sarao que montó con su picnic (un día muy difícil de olvidar, fue lo más) y hablaba sobre que estaba triste y que siente miedo (acaba de ser mami por 4ª vez de un rebote lindísimo y su familia se había ido de su casa en el campo) También comentaba que tenía mucha soledad, que se siente muy sola.

Alguna que otra mujer debió comentarle que no daba sensación de gustarle su familia o la maternidad (no recuerdo bien las palabras), pero se que escribió al respecto para explicar algo que considero que no debía ni explicar.

Cuando estás embarazada te dicen lo maravilloso que será tener al bebito, pero jamás nadie te habla del post parto.
En mi caso, no noté tristeza alguna, ni me sentí rara, sí noté muchísima responsabilidad de golpe pero sabía que de la mano de Mr.A podríamos con todo y más y lo haríamos y hacemos, lo mejor que podemos y sabemos (seguimos aprendiendo día a día).



La cosa es que noté soledad en ciertos momentos y eso que en casa tenía a Casilla y a Bali (el miembro perruno de la familia) así que sola, sola como que no estaba, y además siempre que podía venir a comer Mr.A lo hacía y total los días se me pasaron volando.

Pero sí noté soledad, quizás por el cambio de vida, quizás porque mucha gente no quiere molestarte para no agobiarte, o porque simplemente no piensan que puedas sentirte así en ningún momento habiendo sido madre. Pues lo cierto es que recuerdo un par de días notar esa soledad, pero me apañé volviendo apuntar y retomando los estudios (jamás me he aburrido, y jamás lo haré, con la de hobbies que tengo creo que es mega imposible, y a parte de eso, es que me niego a aburrirme)

Así que darling, no pasa nada, tengo amigas que han pasado por diversas situaciones, desde una depresión horrible, muchísima tristeza, inseguridad asombrosa, e incluso hacer como si nada, como si su vida no hubiese cambiado y esto les llevaba a unas situaciones desastrosas... y todo se pasa... todo absolutamente todo se pasa.

Las hormonas vuelven a su sitio (que al principio las pobres están más revolucionadas que de costumbre) y de pronto ves que no sabes que hacías antes sin tu bebé, de verdad que ocurre, o por lo menos en mi caso fue así. De pronto un día te miras al espejo y piensas, y qué hacía yo con tanto tiempo???? porque otra cosa no se, pero la maternidad te exige un 100% de tu tiempo dedicado a un bebé precioso y eso agota, os lo digo yo, pero sí, es maravilloso.

Así que con esto quiero decir que me uno ala comunidad de Lucía Be para hablar de manera real en las redes sociales, que no pasa nada por a veces tener un mal día, que la vida es maravillosa pero hay días que te gustaría bajarte de ella, que uno puede estar todo el día con el pie izquierdo porque durmió mal, que a veces no nos apetece sonreír o ser lo encantadores que solemos ser, que hay días para todo. Y ahí está la clave, saber que a veces no estamos a tope pero no por eso debemos pensar que somos unas amargadas o desagradecidas, ni mucho menos.

Me uno a ser más real en redes sociales, que a veces todo se pinta de un color que no es, y si eres sincera se te tiran al cuello (en muchas ocasiones)

Lo dicho, seamos felices pero sobre todo, sinceras.


¡qué tengáis un Buen Día!

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